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miércoles, 17 de abril de 2013

México prehispánico: Conociendo la maravillosa sociedad Azteca


Por: Geovida A.C.

¿Indio? Sí… Orgullosamente. Es lo que respondería todo mexicano orgulloso de sus ancestros si le sucediera lo que le sucedió a don  Candelario un señor de tez morena, la tez propia de nuestra raza de bronce, cuando alguien le gritaba despectivamente “pareces indio” a razón de algo intrascendente. A cuántos de nosotros, a cuantos niños y a cuantas mujeres no les  ha pasado algo similar, cuando con ánimo ofensivo somos calificados por individuos irreflexivos que hablan al calor de ese ánimo con el que buscan notoriedad. Pero quiénes son esas personas que se atreven a proferir dichos adjetivos: ¿son de otro  continente? ¿De otro país? ¿O son diferentes? es quizá la desinformación, la ignorancia y la falta de identidad quienes llevan a estas personas a realizar este tipo de actos con que pretenden discriminar; pero sucede que esta tierra, nuestro México, fue habitada, cultivada, edificada y trabajada desde antes de la conquista por nuestros tatarabuelos nativos…los indios prehispánicos.

Los Aztecas amos del Anáhuac


Quizá tú que nos lees habrás oído hablar de los tarascos, de los tarahumaras, de los tzotziles, etcétera. Pues bien, estos grupos no son entidades ajenas a nosotros, son parte nuestra  y son parte de ese mosaico racial indígena que habitó desde sus inicios estas tierras. Muchos años antes de la llegada de Colón y de los españoles,  grandes civilizaciones indígenas reinaban nuestro México y maravillaban al mundo con su tecnología, con su religión, con su  ciencia, con su ingeniería, con sus edificaciones, su arte, etcétera.

Culturas como la olmeca, la tlaxcalteca, la tarasca, la teotihuacana, entre otras, figuran entre las más importantes de nuestra historia. Pero de todas ellas hay dos que sobresalen por su grandeza y por lo enorme de su legado: los mayas y los aztecas.
Su disciplina y organización social eran tan extraordinarias que asombraron a los mismos visitantes incómodos del viejo mundo, quienes adoptaron y  aprovecharon muchos de los conocimientos y costumbres de “estos indios”.

Los indios mayas, amos del sureste de México y de Centroamérica, eran agricultores, comerciantes, artesanos y guerreros, pero destacaron por su dominio de las ciencias como la astronomía, las matemáticas y la ingeniería… sus códices y la precisión de sus construcciones no terminan de maravillar al mundo…especialmente a los extranjeros.

Los aztecas o mexicas, llegados desde el poniente al Valle de México, destacaron por su capacidad de grandes guerreros, que los llevó pronto a convertirse en el pueblo dominante de todo el Anáhuac, y con los años, de gran parte de Mesoamérica. Eran para el continente americano, como eran los romanos para Europa, tal era la importancia de estos indios y tal era su grandeza.

Indios genios…tataranietos genios

imágenes: taringa.net, culturamaya.unblog.fr, news.bbc.co.uk, symbolos.com


Hoy en día el mundo y nosotros mismos nos maravillamos del ingenio y la creatividad que tiene el mexicano, es decir nosotros. Y no es para menos, el mexicano siempre le encuentra una solución sorprendente y notable a las cosas ¿De dónde nos viene eso?, de dónde y de quien más…de nuestros tatarabuelos indígenas. Los mayas y aztecas lograron manejar su entorno físico y social gracias a su ingenio, con el cual dominaron las ciencias, las artes, la ingeniería, etcétera con los que consiguieron adelantos y productos notables que los ayudaron a sobresalir por encima de los demás.  Mencionaremos algunos ejemplos de ese gran legado que nos heredaron nuestros ancestros:

La medicina naturista que conocemos hoy en día, tiene su origen en el conocimiento que éstas y otras culturas tenían sobre las plantas. Plantas como el epazote, la yerba mora, el matlale, el maíz o el aguacate,  por mencionar algunas, fueron muy usadas por ellos para atender y curar sus padecimientos.


Las mediciones y alineaciones geométricas que hoy realizamos de manera tecnificada, eran manejadas y dominadas por aztecas y mayas desde tiempos inmemoriales con una gran precisión, sin necesidad de aparatos sofisticados, por ejemplo los aztecas  “mediante palos cruzados y usando como guía el horizonte construían los planos para sus ciudades y edificios mas importantes… El Templo mayor, por ejemplo, fue alineado de tal forma que durante el equinoccio de primavera el sol sale entre dos de sus construcciones” (ojocientifico.com, 2012).

Otro ejemplo más: hoy nos maravillamos con técnicas agrícolas como la hidroponia, donde con “alimento líquido” podemos cultivar plantas y obtener nuestra cosecha “sin tierra”;  los aztecas fueron relegados por sus vecinos a las áreas más imposibles para sembrar, justo en los pantanos del lago de Texcoco, pero su ingenio los hizo desarrollar las chinampas, que son estructuras ancladas al lecho del lago y que al sobresalir, les permitieron llenarlos del sustrato sobre el cual sembrar  cultivos y obtener sus cosechas, igual que en la hidroponia actual, sin tierra verdadera.


Preservando el legado

Largo seria enumerar los logros y conocimientos amalgamados durante muchos años por estas civilizaciones, logros que no tienen nada que envidiar al de otras culturas avanzadas del mundo, pero  es tan hermoso e importante este legado que hemos recibido los mexicanos, que lo menos que podemos hacer es enorgullecernos de nuestras raíces, de nuestra sangre india, de nuestra raza de bronce y  luchar por preservar plantas y animales propios de esas épocas tales como el águila mexicana, el quetzal, el cenzontle o el itzcuintli; las diferentes razas de maíz y frijol criollos, los aguacates,  por decir algunos; por rescatar sus dialectos y convertirlos en una materia de carácter obligatorio en las escuelas; de continuar desarrollando las artesanías, danzas y rituales que dieron lustre a estas grandes culturas, solo así podremos decir con orgullo.. soy de México.


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